Fotos y Relatos
de Excursiones
Expedición al Pico Hoygaard 6.200 mts. - Salta
Noviembre 2009
Experiencia 177
 
 
Esta expedición al nevado del Cachi, ha tenido todos los condimentos necesarios para lograr el éxito indiscutible de la cumbre de once de sus integrantes, todos con experiencia anteriores, buen estado físico y mental, buen equipamiento, la ayuda de Dios con el clima, etc. Pero hay algo que distingue y es innegable, la predisposición de los guías para que se cumpla todo lo planificado, esto sí es un condimento de éxito, desde la calidad de la comida, ir carpa por carpa dando la charla técnica para mantenernos a cubierto del frío hasta llevar en sus pesadas mochilas termos con mate cocido en el ataque final a la cumbre, algo totalmente impensado.
Queridos amigos de Alto Rumbo, sus mochilas pesadas es por el cariño que cosechan en cada salida y es Dios quien los pone a prueba día a día para saber que clase de hombres son. La nostalgia que queda en a partida final a nuestros hogares y el sentimiento vacío pero feliz de contar con tal magnitud de amistad que ustedes brindan hace que todo lo realizado valga la pena. Ya en Bs As sólo me queda que la experiencia de que éxito sólo vale cuando se logra con la honestidad y profesionalismo que ustedes pregonan. Ya nos volveremos a ver en los emprendimientos que seguramente plasmarán en realidad en las charlas perdidas en la montaña que tuvimos, mientras tanto, ustedes y yo disfrutemos de esta profunda y sincera amistad que la montaña a lograda.
Gracias a todos los integrantes de la expedición por lo dado auténticamente y a ustedes por lo que dan y la hombría que demuestran.
 
 
Juan Vries
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La paz de Cachi fue la postal inicial de una travesía donde todo estaba planificado y además… salió bien.
El inicio; matizado con aclimataciones, dados, mate, debates, el permiso a la Pachamama y la ayuda de Sapito (el arriero) en el porteo. Luego la hora de la verdad; llegar al Anfiteatro (5200) porteando las mochilas. A la noche cena en la carpa e intento de dormir temprano. Al otro día, 4 de la mañana, EL ATAQUE… 3 o 4 horas de trepada MUY DIFÍCIL grandes piedras con acarreo y luego… la MESETA según el guía….(nunca la vi!!!!!!!!). La dificultad para respirar, ver la cumbre, tan cerca y tan lejos…a cada paso…Cuanto falta?... Por fin ALLÍ ESTUVIMOS con la cinta Argentina de Pablo en los 6200!!!
Como explicar que nos sentimos TAN CHIQUITOS en esa inmensa naturaleza… y TAN GRANDES cuando nuestra voluntad, SOSTENIDA Y REFORZADA por los guías y compañeros, nos llevó hasta la CUMBRE? No hay palabras… es MÁGICO.
 
Lucrecia Aranguren
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En cuanto al ascenso te puedo asegurar y jurar que la frase de Otto Meiling retumba constantemente en mi cabeza... A la cima no se llega con las piernas, sino con el corazón... No hay preparación física que valga mas que los sentimientos que uno pone en juego y que lo acompaña en cada paso ese día que se esta intentando cima... Todavía estoy tratando de digerir el hecho de haber podido coronar un seismil, pero es difícil dimensionar y colocar en palabras lo vivido... Quizás por eso es que no te pases unas líneas... Quizás son tantas las cosas que uno quiere decir, pero no sabe por donde empezar....
El grupo, ustedes, sapito (el arriero), la logística empleada, en si todo lo que fue la expedición, resultó extraordinario... Y quizás en 70 años no va a pasar algo así.... Un gran abrazo a todos y esperemos encontrarnos nuevamente por algún sendero...
 
 
Pablo Pascualón
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El primer seismil, en esas 3 palabras se podrían resumir todos los días que vivimos en Salta. Son solo tres palabras que esconden un sin numero de vivencias, el esfuerzo de un año de entrenamiento, planificación para el viaje, etc... Fue una experiencia de esas que no se olvidan por los colores de las montañas, lo imponente del anfiteatro rodeado de seismiles casi al alcance de la mano, por el grupo que se formo donde con muchos de ellos compartimos desde el primer Lanin allá por el 2006.
El pico Hoygaard presenta una panorámica imponente, donde hasta el pico Libertador se ve cerca, y el hecho de haber llegado prácticamente todos (porque Fernando seguramente nos mandaba fuerzas a la distancia) hizo que la alegría sea inmensa, imposible de expresar en estas lineas.
Quiero destacar la logística del viaje, fundamental a la hora de una expedición de alta montaña, que fue impecable e hizo que no falte nada y todo llegue en tiempo y forma.
Desde ya quiero agradecer al grupo por la sinergia , a los guías de ALTO RUMBO que como siempre ponen lo mejor de si para que todo salga bien y a la Pacha Mama que nos regalo unos días soñados.
 
 
Adrián Domínguez
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“La fuerza no proviene de la capacidad física sino de una voluntad indomable
(Mahatma Gandhi)

Voy, hacia mi viaje voy/Y soñando partiré/ Se que ya no sé quién soy/Y no sé ni a dónde voy./Sé que un viaje es descubrir/Que no hay viaje sin sufrir/Sé que busco mi verdad/Y que un viaje es soledad./Sé que al fin voy a llegar/Siempre, siempre regresar.
Soy todo lo que viví/Más las dudas sobre mí/Sé que siempre será igual/Si no arriesgo hasta el final
.”
(El Viaje - Fernando “Pino” Solanas”)

…frente al sol giratorio y las nubes nómadas…
(Libertad bajo palabra – Octavio Paz)

¡Qué lindo que lo estamos pasando!
Agustín Lattandi


Decir montaña es decir inmensidad y a la vez prueba innegable de la inmensa pequeñez humana. Nevado de Cachi, cumbre Hoygaard, 6200 msnm. Salvo para los guías fue el primer “seismil” para los montañistas (todos con experiencia previa en alta montaña, por cierto). No temo afirmar que para cada uno de nosotros no será el único. Somos, los que participamos, desde ahora (nadie nos lo puede quitar), lo que ese neologismo no muy bello pero eficaz en su significado nombra: “seismilistas”.
¿Por qué ocho personas bien disímiles en sus quehaceres diarios buscan superar por primera vez un seismil? Y la respuesta, nueva y eternamente, es la incertidumbre. No lo saben o no hay palabras que logren definir las causas. Ya lo dijo el poeta: la duda es la vida, saber es morir. Y estamos vivos, y queremos empujar nuestros límites en la montaña.
Alto Rumbo, como es su buena costumbre (que agradecemos), elige no siempre las cumbres más elevadas, sino los paisajes más bellos en la aproximación a las cumbres que desafía. Una vez más en el Nevado de Cachi ha sido de esta manera, corroborado (si es que acaso hiciera falta) por el libro de Vitry.
Decir que (mi) nuestro primer seismil ha sido, casi literalmente, de la mano de Alto Rumbo me llena de orgullo. Hay empresas en Argentina que hacen las cosas muy bien. Una de ellas es Alto Rumbo. Vaya, pues, mi agradecimiento a los Guías (a los que estuvieron físicamente con nosotros en la montaña y a los que, quedándose en su casa sé que estaban pendientes del éxito de la expedición).
No es fácil encontrar Guías que lleven a ocho montañistas a la cumbre de un seismil. Por ello me alegro que nuestros caminos se hayan cruzado hace un tiempo. No se asciende hasta la cumbre de una montaña sólo con el entrenamiento, o la voluntad, o la buena organización, o la camaradería, o un buen equipamiento (todo, por supuesto, esencial). Se necesita mucho más que eso. Y, aunque sepamos, ciencia mediante, que las montañas son casi meras estructuras rocosas (lo ha dicho bellamente Rubén Darío: “dichoso el árbol que es apenas sensitivo/ y más aún la piedra dura porque esa ya no siente…”), ellas nos dan (o no) permiso para ascenderlas. El recuerdo, que lima las asperezas, nos hace vislumbrar el viaje culminado como casi perfecto. Acaso lo fue. Lo cierto es que comenzar y terminar la expedición en Cachi le dió un condimento turístico más que atractivo. Por momentos parece un pueblo de otro tiempo. Y, como si fuera poco, para llegar hasta allí hay que transitar por la Cuesta del Obispo y el Parque Nacional Los Cardones. Es demasiado para nuestras retinas y nuestras memorias.
Ver a lo lejos tormentas eléctricas deseando no tenerlas cerca pero agradeciendo a la vez a la naturaleza ese espectáculo que nos brindaba. Ver al blanco sol y la amarilla luna salir y esconderse, buscarse y a la vez no tocarse, cada día, interminablemente. Ver, como Octavio Paz, pasar a las nubes nómadas. Ver a arroyuelos congelarse durante la noche a 5000 metros y descongelarse con el calor del sol durante el día, en un ciclo eterno. Ver a las no tan huidizas chinchillas posando para las fotos. No poder evitar la emoción (con lágrimas incluidas) al llegar a la cumbre. Respetar y ser respetado cada uno en sus silencios. Poder conjugar tres de mis pasiones, a saber, la literatura (leer a Octavio Paz a 4000 metros de altura), escuchar Scherazade de Rimsky-Korsakov con mi mp3 y estar en la montaña. Todo esto ha sido posible en esta expedición.
Este ha sido un viaje al bello y mítico Nevado de Cachi, en el que, además, me llevo recomendaciones de libros (pasión vital). Gracias Rubén.
Y la cena final en Cachi, que tuvo esa alegría amarga de las despedidas (hasta la próxima montaña, seguramente). Aunque todos sabemos que, como el río de Heráclito, no se repetirá. Es parte de la tragedia de la vida, es parte de nuestra búsqueda de la felicidad. Es parte de la montaña. No sólo por la camaradería (es impensable la montaña sin ella) de todos, sino también por los momentos ociosos vividos, por esos mates argentinos únicos (el Himalaya sería distinto si conocieran y gustaran del mate…). Por esos tiempos ociosos durante nuestra adaptación a la altura llenos de discusiones insignificantemente entretenidas en torno a ciertos rodados de origen japonés y sus efectos sobre el cultivo de soja, las retenciones y los piquetes de la abundancia, o los juegos de dados en los que, en un azar inevitable, el alumno supera (aunque no lo desee) a su maestra (que tampoco lo deseaba), y eso genere bellos vínculos, aunque ínfimos, es cierto, de amistad en la montaña.
Por todo, gracias Javier, Silvina, Rubén, Pablo, Juan, Adrian, Lucrecia. Como dijo el gran escritor argentino, nuestras vidas, urdiendo sus incalculables laberintos, se han cruzado. Creo que todos deseamos que vuelva a ocurrir.
 

 
Fernando Méndez
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Misceláneas de la Expedición
Almuerzo en Huico Hondo Integrando el Equipo Mirá la Nena Cena en Piedra Grande Consejos de YUMA
Los Burros (en 2º Plano) Campamento Isla de Piedra Guías de Alto Rumbo Lo que genera la Montaña Cocinando en la Carpa
Un abrazo allá Arriba Caras de Cumbre Increible!!! Después de un día bravo Mountain Hard Wear
El Fondo de la Olla Único momento de Frío Chochos por el Logro En lo de Doña Milagros Equipado para la Playa
         
Videos de la Expedición
 
 
 
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